martes, 9 de febrero de 2016

Desesperación.

Desesperante, sí.
Desilusionante, también.

Ese momento en el que por inquieta decides cotillear la red social de tu "amigo" y sus fotos te hacen entender el porqué de algunas de las palabras que te ha dicho en las últimas semanas.
Ese triste instante en el que te das cuenta de que aún no está preparado y que no es una excusa que él te vaya a dar, sino que es algo que puedes ver tú misma sin necesidad de que él lo reconozca.
Ahí es, exactamente, cuando ves que realmente no habrá ni hubo nunca un futuro como algo más. 
No te hagas ilusiones, no sirve de nada.
Un amigo no dejará de ser un amigo.
Un amigo con derecho a roce no será nunca un novio.

Maldito corazón que tan rápido se ilusiona.
Malditas películas de Hollywood.

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