"When it comes to love...I'm helpless."
No es mi intención sonar demasiado como una adolescente que acaba de sufrir su primera desilusión desengaño amoroso. De hecho, creo que ya estoy lejos de poder considerarme una adolescente. Ah, dulce juventud...
Aún me encuentro en mis veintipocos y en teoría estoy en edad de experimentar y "dar amor sin reservas", tal y como dicen por ahí. No me extrañaría que, viendo cómo están los tiempos modernos, jovencitas con la mitad de años que yo seguramente tengan un historial más amplio que el mío.
De todas maneras, no me considero una total inexperta en el amor. Oh, y aunque podría, no me estoy refiriendo al ámbito sexual con esto. En efecto, he probado de todo y no me ha llegado en ningún caso a disgustar, pero eso no significa que sí haya llegado a sentirme completa o realmente satisfecha. No, no tiene nada que ver con relaciones íntimas. Es más bien con las personas con las que compartí esas etapas de mi vida.
Tampoco va a ser esta una de esas entradas de "Mis relaciones han fallado porque mis parejas eran así o asá", no. Si el título de esta confesión es que soy una inútil en el amor es porque reconozco que gran parte de esos fracasos están causados por mí.
La verdad es que siempre he sido una persona con ciertas reticencias al compromiso. Esto es así desde que era bastante joven. Desde niña me aterraba la idea de tener una pareja con la que hubieran citas, encuentros a diario o la típica llamada telefónica cada tarde/noche. ¿Por qué? Bueno, puede que sea por mi evidente falta de autoestima, pero siempre he creído que esas cosas no eran para mí por el simple hecho de que no sería capaz de llevarlas a cabo.
"Venga ya. Yo soy extremadamente callada y aburrida, ¿de qué le voy a hablar cada día? ¿Cómo voy a poder entretener a mi pareja? Cualquiera se aburriría de alguien como yo en menos de una semana y no les culpo". Así básicamente es como estuve pensando durante toda mi adolescencia (y quizá la mayoría de esos pensamientos aún los conservo), pero cuando a los 14 años creí enamorarme por primera vez, de pronto tuve miles de cosas que contar y no había tarde en la que no iniciara sesión en msn (qué tiempos aquellos, ¿hm?) para hablarle a ese primer amor mío, el cual me sacaba nada más y nada menos que cinco años. Largas tardes de tonteo dieron lugar a una especie de relación a distancia con un chico de México.
Recuerdo que viví aquellos dos meses que duró la relación con gran ilusión. Luego esa burbuja se rompió cuando tuvimos una conversación en la que él estaba terriblemente borracho por unas cervezas. Quizá nada inusual en un chico de 19, pero por aquel entonces, eso fue un total turn-off para mí.
No estoy muy segura de las fechas exactas, pero sé que en ese mismo año, quizá mes y medio después de lo del mexicano este, empezó a gustarme alguien de mi mismo instituto; alguien dos años mayor que yo; alguien que me subía la autoestima (porque, sin pretenderlo, me hacía sentir la chica más inteligente del instituto y conseguía que me apreciara un poquito más a mí misma); alguien con quien me pasaba tardes enteras hablando hasta la noche y escribiendo sms durante las clases de la mañana; alguien...con pareja. Qué perfecto y qué incorrecto al mismo tiempo. Como fuera, digamos que este chico tuvo mi corazón cerca de 4 años, aunque lo más justo es decir que los últimos dos años fueron más porque yo no podía olvidar.
Esos cuatro años de estanque en una sola persona dieron tiempo a que llegara a la universidad, en concreto hasta mi segundo año de esta. Y, omfg, esta historia es sin duda la que más me ha marcado emocionalmente. Es larga, demasiado larga. Daría para un post completo o quizá trescientos. No sé si escriba sobre ella, pero por ahora lo único que debe importar es que a día de hoy considero que esta es la primera y única vez que de verdad me he enamorado perdidamente. ¿Ciega por amor? Pls, creo que ni siquiera tenía ojos en aquel tiempo. Nah, es una historia agridulce; es una historia más oscura que colorida...y, sin embargo, no la haría desaparecer de mi vida.
Era la primera vez que mi corazón latía por una chica y creo que recordaré nuestros inicios con el mayor cariño posible por siempre. Además, al contrario que con los otros dos anteriores chicos, con ella es la única que aún mantengo contacto incluso tras haber pasado casi dos años desde nuestra ruptura.
Terminar con ella me hizo daño, mucho daño. Me ha dejado cicatrices que creo que me afectan a la hora de enfrentar relaciones amorosas actualmente, pero como digo, no borraría ni una sola de las experiencias vividas con ella.
Tras ella, mi vida amorosa fue en decadencia. Me tomó muchísimo tiempo superar esa relación y ser capaz de dejar de stalkearla, más cuando sabía que ella aún lo hacía conmigo. Poco a poco pudimos las dos dejarlo todo atrás, pero en lo personal, creo que yo no fui muy afortunada.
El primero que mostró algún interés en mí fue un chico de mi facultad. Varios días conociéndonos en la biblio y en los jardines, y un par de citas tuvieron lugar, pero más allá de la ilusión de "ohh, le gusto a alguien. ¡Yo! ¿Cómo es posible? asdasjg", no consiguió hacerme sentir. Incluso llegamos a liarnos tiempo después, pero, lo dicho, en mi corazón no sucedió nada.
La siguiente que me pidió salir y se me confesó de una manera bastante original y de película fue una compañera de clase. Cierto era que yo había sentido interés por ella anteriormente, así que aquello parecía el último empujoncito para unir dos piezas de puzzle. Esta fue una relación seria para mí, de verdad que lo fue. Ella me hizo aficionada a las llamadas cada noche antes de dormir, a los paseos a solas, a cocinar juntas, caminar de la mano, y a tener rincones nuestros. Oficialmente duró menos de un año (11 meses para ser exactos), extraoficialmente...fue un año y unos meses más. También fue una relación complicada y, aunque ambas tuvimos culpa, reconozco que yo no fui capaz de dar todo lo que ella merecía y tampoco quería forzarme a darlo si no lo sentía de verdad. No me gusta engañar con sentimientos que no son sinceros y así, por mi excesiva honestidad, fue cómo le rompí el corazón, cosa que nunca quise hacer y traté de evitar, pero soy una inútil, no lo olvidemos. Éramos dos piezas que encajaban perfectamente, pero de puzzles diferentes. Afortunadamente, sé que a día de hoy ella es feliz con su nueva chica. Aunque no lo sepa nunca, espero que pronto acaben siendo pareja y sea más feliz de lo que lo fue conmigo.
Tras esta relación fui dando tumbos y no creo que muy afortunados.
Siendo la idiota que soy, tras cortar con mi ex, no pude evitar sentirme atraída por un chico genial de mi clase. Alguien divertido, ingenioso, simpático, altruista, generoso, idiota,...Lo tiene TODO, incluido, agh, novia. Me ha ayudado miles de veces sin saber las miles de cosas que pensaba cuando le tenía a solo unos centímetros de mí. Esas jodidas ganas de decirle "Maldita sea, me gustas". Siempre me ha parecido que está mal mirar a alguien que tiene pareja, así que nunca traté de hacer nada. Lo juro. Nunca va a pasar, pero en el fondo creo que este chico tendría que ser mi pareja...o al menos alguien clavadito a él.
Nos estamos acercando peligrosamente a los eventos sucedidos este verano. Ya queda menos, lo siento por aquella persona que aún siga leyendo este post.
La soltería es a veces muy mala y si le sumas las ganas de sentir que se te acelera el corazón...Pf.
Podríamos resumirlo en un par de citas con final feliz con un estudiante de intercambio, cuya nacionalidad no mencionaré, pero su país es uno de los que más he deseado visitar en los últimos 6 años. Una tarde muy loca con otro extranjero nórdico a la que a más de una le encantaría "catar" tan solo por su aspecto físico. Un mes y poco más con un gilipollas que sólo vivía para meterme mano, y no lo hacía mal, pero le dio por quererme como novia cuando él era uno de esos tíos que se tiran a tropecientas mujeres y quieren que estas sólo estén con él. Ugh, asqueroso. Una semana con una chica latina muy muy agradable, tres años mayor que yo, pero por la que no pude sentir nada desafortunadamente...y al parecer también le rompí el corazón.
Por último, estuve dos meses con otra chica dos años más joven que yo. El mayor problema que tuvimos es que ella tenía una vida muy ocupada y, literalmente, a las dos semanas de empezar perdí la ilusión por ella. Casi no podíamos estar juntas, se enojaba rápido, le gustaba hacerse la víctima, me mentía a menudo y...cuando estaba conmigo solo quería que la calentase. Si celebrábamos los dos meses el 5 de enero, cortamos el 7. El calendario me dice que ha pasado un mes desde eso justo hoy. Una pena, pues realmente le cogí cariño.
Hasta ahí mis relaciones amorosas finalizadas.
Actualmente me siento inútil en el amor porque tengo un "amigo". No, no es ningún follamigo de esos que están de moda ahora. Tampoco sé si se le debe considerar amigo con derecho a roce, porque no hay roce, ¿o sí? Agh...Soy una torpe para estas cosas. Sólo han sucedido unos cuantos besos y unas cuantas "citas", y aunque me ha dicho ya que por ahora no busca pareja y me llama a menudo "amiga", tanto cariñito me está haciendo sentir algo. Quedarnos hasta las tantas hablando y encontrar tanto parecido no ayuda a que le vea como un amigo más. Me desespera porque hacía tiempo que nadie me trataba con tanto mimo, tanto aprecio. Hacía tiempo que no tenía despedidas en la puerta de mi casa tan inocentes y que mis sonrisas no eran tan bobas. Llevamos unas 3 semanas con "algo" y, como mencioné antes, con lo aburrida que soy, temo que, mientras yo me siga ilusionando, él deje de sentir interés. Y aún así, le veo tan increíble, que dudo que este chico sea para mí. ¿Conocéis esa sensación de que algo es demasiado bueno como para que os suceda a vosotros en la realidad? Pues este chico representa eso. Considero que sería el novio perfecto para cualquiera, pero dudo ser yo una novia adecuada para él. Ya habéis visto mi historial, se compone de un conjunto de fracasos y he roto más corazones de los que me gustaría reconocer. Él tampoco ha sido afortunado en el amor y no creo que merezca que yo llegue a destrozarle una vez más.
Como dije en un principio, cuando se trata de amor, yo soy una inútil. Deseo dar amor y deseo recibirlo, pero quizá no sea merecedora de ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario