martes, 24 de mayo de 2016

Hope.

Había sido una noche espantosa para la joven. No conseguía dormir bien en absoluto: desvelos cada pocas horas, las mantas abandonando su cuerpo, preocupaciones casi constantes y, como no podían faltar, pesadillas. Por quinta vez aquella noche, abrió sus no desmaquillados ojos y la molesta brillante luz de su móvil la hizo gruñir levemente hasta que consiguió bajarla al mínimo. En aquel pequeño aparato pudo observar que marcaban ya las 5:49am. Pronto podría levantarse de esa cama y poner fin a esa noche infernal.

Sus ojos se detuvieron en la esquina superior izquierda de aquel celular. La notificación de mensajes nuevos de whatsapp era imposible de ignorar para la veinteañera incluso estando todavía adormilada. De manera automática sus dedos se deslizaron descendentemente por la superficie táctil. 

13 mensajes nuevos de 5 contactos. 
Hacía semanas que ignoraba los cinco mensajes de su ex (ese pesado chico debía aprender a escribir frases enteras en una línea y a dejar de enviar un mensaje por cada sintagma), junto con los dos de su tía mandándole cadenas estúpidas. Habían otros tres mensajes de la noche anterior de su amiga de las islas y dos de un chico que le iba detrás, pero lo que definitivamente llamaba su atención era el único mensaje de una de sus mejores amigas, el cual era, por cierto, una imagen. Lo cierto es que, a pesar de que fueran grandes amigas, era raro que conversaran por whatsapp privado. Normalmente hacían uso de chats grupales y poco más. 
La muchacha estaba demasiado cansada como para atender ningún mensaje, pero no podía negar que sentía gran curiosidad por aquella imagen. ¿Qué podría ser? ¿Algún chiste de fb? No, lo habría mandado por la grupal. ¿Alguna oferta para comer en algún restaurante? Era posible, conociendo cuánto disfrutaban de comer ambas, pero, ¿solo ellas dos? Era inusual.
La curiosidad pudo rápido con ella. Abrió la conversación y se encontró una captura de pantalla de una conversación de su amiga con...con él, el chico que tantas vueltas le estaba dando a su mundo y que tanto dolor le estaba causando últimamente a la pequeña morena.

[Screen-capture from Nicole]
                - Heeey!
- ¿Qué tal?                                                                                                      
                - Mal xD
- ¿Y eso?                                                                                                        
                - Mmmm...no sé.
                   Danielle...
- Ah, ya veo xD                                                                                              


  Danielle necesitó leer aquella breve conversación varias veces para poder encontrarle sentido. ¿Por qué la mencionaba? ¿Estaba él mal por ella? ¿A qué se refería? Espera, ¿estaba eso siendo un sueño? No...Era real. Ella sabía que con seguridad su amiga estaba aún dormida, pero la joven necesitaba respuestas ya. Le escribió a su amiga Nicole con la esperanza de que pronto resolviera sus dudas, pero, mientras esperaba, no pudo evitar volver a leer una y otra vez esa captura. El sueño y el cansancio habían abandonado por completo el pequeño cuerpo de la joven y estos habían sido reemplazados por un pequeño cosquilleo ansioso. ¿Será que él la extrañaba tanto como ella a él? El mero pensamiento la tenía estremeciéndose entre las mantas y podía identificar un creciente deseo de verle de nuevo en su interior.
Respiró hondo para tratar de calmarse y resistió la urgencia de escribirle a esas horas al muchacho que ocupaba sus pensamientos en ese instante. Lo mejor era esperar a tener una conversación con Nicole y sobre todo, no parecer demasiado evidente. 
De pronto su rostro volvía a tener una sonrisa. ¿Sería ese un buen día por fin?

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