Es gilipollas.
Un mes más tarde (casi), quiero odiarle, quiero rechazarle, quiero hacerle ver que ha perdido su oportunidad. Sí, quiero que vuelva a caer e intente algo solo para frenarle y decirle un gran "no" en toda su cara.
Y por otra parte, sigo despertando deseando tenerle a mi lado. Sigo pensando diariamente en él, imaginando miles de situaciones en la que le impresiono y le tengo para mí. Sigo queriendo que nos volvamos a ver solo para besarle como tanto deseo.
Fuck it.
No hay comentarios:
Publicar un comentario