Pocas veces se tiene la oportunidad de poder alcanzar un
sueño. Sí, ya sé que hace unas cuantas entradas (because time can be counted by
entries now, yes) dije de la manera más pesimista que nunca conseguiría lo que
quería, pero parece ser que en este caso tuve mucha suerte (Eso o que la vida,
tan puñ- amistosa como siempre, ha
querido darme un golpe y hacerme tragar mis palabras).
Ayer mi amiga chupiguay,
llamémosla Alice (que conste que la llamo así solo porque en este momento
me encuentro feliz), aquella con la que me voy a ir de viaje, me comentó que
había encontrado de nuevo un vuelo por un precio bastante asequible (Una vez
más, os comento que eso es solo comparado con otros vuelos al mismo destino).
Era un hecho que no podíamos ignorar, dado que apenas el día anterior habíamos
visto que el precio había subido en consideración. Este 12 de abril, sin
embargo, el mismísimo vuelo era más barato que nunca.
Enseguida telefoneé a mis padres para compartir con ellos
esta noticia y nos pusimos todos en marcha. El resultado fue que, un par de
clicks de ratón y de transferencias bancarias después, nae chingu and I tenemos
nuestros pasajes reservados para irnos un mesesito a Corea.
¿No es genial? Me voy. Visitaré uno de los países que más he
querido visitar en los últimos años (ahm, sé que estoy desvelando una de las
incógnitas de mis primeras entradas acá); conoceré tantos lugares hermosos que
solo pude ver en dramas, probaré esa cocina tan apetitosa que tan solo podía
admirar en videos, me rodearé de esa sociedad que durante tanto tiempo me ha
hecho sonreír a través de youtube y me haré fotos en cada calle que pise,
porque me ese país me tiene enamorada. Es tan increíble que me cuesta terminar
de creerlo.
Danielle, are you happy? I sure am.~
No hay comentarios:
Publicar un comentario